Testimonio Colombia: Proceso de Paz

Jaime León, activitsta por la paz y los derechos humanos en Colombia

"En seis meses la guerrilla de las FARC ya no existirá como grupo armado"

Jaime León responde en esta entrevista sobre el conflicto de la tierra en Colombia y la situación del proceso de paz. Ambos temas relacionados.

-¿Por qué el problema de la tenencia de tierras es tan importante en Colombia?
El conflicto de la tierra en Colombia es muy serio. No hay autoridad, no hay leyes, no hay justicia. En las regiones es la propia gente quien se toma la justicia por su mano.

En este momento de post-conflicto, en el que hay un avance importante en el diálogo de paz, se está asesinando a activistas, líderes sociales de alto nivel que trabajan con grupos por la defensa del medioambiente, de la verdad, en defensa de las tierras y de las víctimas…

Es una nueva etapa de este exterminio de los líderes sociales en pleno proceso de paz que es importante que se conozca en otros lugares del mundo.

-¿Y qué hace el estado colombiano?
El estado colombiano tiene la obligación de garantizar el ejercicio del activismo en derechos humanos, en la defensa del medio ambiente.

No obstante, el estado no hace nada porque le interesa que las comunidades sigan con el miedo y no exijan sus derechos y no participen sino a merced de quien tiene las armas. Pero las armas no las han tenido solo las FARC y el ELN también las han tenido los paramilitares y el ejército y la policía, por supuesto, que actúa como policía militar en Colombia.

-Por eso comentaba antes lo de la tierra…
Sí, hay un problema de tierras gigantesco aquí. El problema principal en Colombia es el problema de la tierra: quien tiene la tierra, tiene el poder. Colombia es el país donde el 5% de la población tiene casi el 90% de las tierras. La gente que tiene más tierra obviamente no la quiere soltar, no la quiere entregar. Uno de ellos es el señor Víctor Carranza, que murió hace unos 2 o 3 años. Su familia quedó como heredera de toda su riqueza.

En Puerto Gaitán, muy lejos de Bogotá, una comunidad campesina nos pidió ayuda hace unos años y les hicimos acompañamiento. Las tierras donde vive esta comunidad campesina eran del señor Carranza. Tenía títulos de propiedad sobre esas tierras -aproximadamente 40 mil hectáreas- mal habidos, mal conseguidos. Hay otras tierras que ya también denunciamos el año pasado, otra finca que esta familia la tiene a su nombre y que también es propiedad del Estado.


Las comunidades campesinas, acompañadas por nosotros, han tenido que pelear realmente la tierra contra esta familia. Esta familia, por supuesto, no va a la zona de la tierra, sino que manda a personas a invadir y las autoridades obedecen pues esta familia tiene un poder increíble. En el departamento de Meta prácticamente todo se hace a merced de esta familia. Esta familia también posee hoteles famosos en el departamento del Meta, donde van los famosos a alojarse.

Vamos a iniciar un trabajo, precisamente después de mi regreso de Europa, con una multinacional norteamericana que cultiva en todo el mundo productos para generar alimentos y aéreo-combustibles y que tiene en la zona aproximadamente unas 80 mil hectáreas de tierra . Esas tierras si eran de alguien, eran de los indígenas, que han sido desplazados históricamente de la región y que ahora tienen un título de propiedad que a una empresa multinacional.

-Explíqueme su punto de vista sobre el proceso de paz
El presidente Santos convocó un plebiscito para el dos de octubre. Personalmente, yo tenía mis sospechas de que ese plebiscito no se iba a ganar, porque el Uribismo es muy fuerte.

El Uribismo es una tendencia política muy potente que recoge lo más tradicionalista del país y los más conservador del país, nosotros somos un estado muy religioso, muy fundamentalista tanto católico como protestante. Las nuevas iglesias protestantes, no las históricas, sino las protestantes nuevas son muy radicales, los católicos también realmente y también sectores de empresarios, sectores militares muy, muy arraigados en la historia con privilegios...

Hay un sector de la política tradicional que no quiere superar una tradición un poco feudal de hacer política y de acceder a los derechos y a la riqueza. Y ese sector de ultraderecha, el Uribismo, es el que está oponiéndose a todas las iniciativas de país. Este sector es donde están algunos integrantes del partido conservador y algunos empresarios muy poderosos del país. Estos quieren de alguna manera sostener el modelo económico, el modelo político sin ninguna modificación.

De hecho, el presidente Santos ganó las elecciones en el año 2014, con escaso margen frente al Uribismo gracias a que los partidos de izquierda se opusieron a éste y respaldaron al Santismo. No había otra opción, no votar por Santos era permitir que Uribe ganara. Entonces todo el mundo se enfocó en que Santos ganara. Santos prometía la paz y en efecto, lo ha cumplido.

El Uribismo no quería perder las elecciones del plebiscito e hicieron una campaña muy fuerte con corrupción, con engaños, y desafortunadamente el pueblo colombiano ha sido preparado a lo largo de la historia para no comprender, para no hacer críticas, han educado al pueblo colombiano de manera que no sea capaz de participar activa y cualificadamente en política.

-Finalmente, se perdió el plebiscito.

Yo lo interpreto como una alerta para que se mejore la educación, para que se mejore la participación política, porque cuando necesitaron que el pueblo avalara una causa justa, la gente no entendió. El pueblo colombiano no tenía la capacidad de entender lo que se decidía.

Se perdió por 60 mil votos, el Uribismo hizo una campaña con todos sus recursos con todo su poder, utilizando a los pastores de las iglesias, a muchos religiosos, a los medios de comunicación… Y lograron confundir a la gente bajo el miedo, indicando que decirle sí a la paz, era decirle sí a la guerrilla, sí al poder de la guerrilla, sí al castrochavismo. Indicando que el presidente Santos es castrochavista, lo cual es absurdo.

Por ejemplo, a los taxistas les decían que les iban a quitar los taxis para dárselos a los guerrilleros; a los pensionistas que les iban a quitar las pensiones para dárselos a los guerrilleros que salían de las armas… todo un sinfín de mentiras que lograron hacer su efecto en la población. Es triste pero también es una realidad interesante, porque nos demuestra que el pueblo colombiano y quienes están en el poder han de dar más importancia a la educación, han de ser más justos con el pueblo.

-¿Por qué hubo tanto absentismo?
El abstencionismo fue prácticamente del 60%. Hubo mucha gente a quien ni siquiera le interesó ir a las urnas. En mi opinión, el gobierno se apresuró a promover un plebiscito en medio del miedo. Si hubiera esperado a que hubiera transcurrido algún tiempo desde los acuerdos, quizás la gente hubiera comprendido que había avances reales, que los que infunden miedo mentían, pero el gobierno se apresuró porque estaba seguro de que iba a ganar, de que todo el mundo diría que sí a la paz.

Si hubiera esperado quizás un año, la gente se hubiera dado cuenta de que la guerrilla no está actuando militarmente, de que ya no hay secuestros… de que ya se están en proceso de cambiar: buscar una universidad donde estudiar, buscar un trabajo, estar con sus familias, reconciliarse con las víctimas, porque esto es muy importante y la gente, la sociedad no lo ha visto, la sociedad vive aún con odio, con rencor, infundado y promovido desde los medios.

Aún se ha de caminar más en gestos de reconciliación, de perdón y para ello hay que esperar que pase el tiempo.

-Al final parece que todo se encauza...

Sí, el gobierno ha logrado que el Congreso de la República avalara en noviembre el proceso de diálogo con las FARC. Que en representación también del pueblo le otorgara al presidente del derecho de firmar estos acuerdos y así avanzar en su implementación.

Gracias a ello se ha salvado la situación, también ha salvado la situación el hecho que la sociedad civil quiera la paz, que afortunadamente es la sociedad activa, y se manifieste por todos los medios.

Hicimos marchas después del plebiscito casi cada 8 días en Bogotá y en diferentes zonas del país, exigiendo al gobierno que se mantuviera en los acuerdos, que se implementaran ya los acuerdos, con un mensaje interesante: No de odiar a los que están en contra de los acuerdos con las FARC sino más bien de llamarlos a que se sumen, a que entiendan, a que discutamos que los acuerdos tienen un sentido, unos objetivos… A entender que los que se oponen también tienen derecho por supuesto en sus reclamaciones, pero que lo importante es desarmar a esos grupos, que entreguen sus armas y entren a discutir.

Porque todo el mundo está echando plomo aquí en Colombia, y es una locura… Ya llevamos 50 años en eso y nadie va a llegar al poder, eso está demostrado. Ni las guerrillas van a ganar al Estado, ni el Estado va a poder controlar a las guerrillas totalmente. Puede diezmarlos, pero no los va a limitar.

Entonces, en ese momento histórico, el Congreso de la República trabaja en torno a la paz, por la unidad nacional, en un proyecto de ley, de justicia transicional, que permitirá tanto a los guerrilleros como a los militares poder entrar en la vida política. Es importante que el Congreso empiece esos debates y que se permita que el nuevo partido de la guerrilla tenga una participación, seguramente no va a ser importante, pero ya es importante el hecho de que no estén disparando y estén aportando sus ideas al debate político.

En este preciso momento, en el Congreso de la República, se está trabajando en el proyecto de ley de participación política y de justicia transicional, viendo que los guerrilleros que han participado en hechos que puedan ser catalogados como violaciones a derechos humanos, crímenes, violaciones de guerra… sean revisados en un tribunal especial, para mirar qué tipos de penas deben cumplir, y luego que ya puedan acceder a cargos públicos y presentarse a elecciones populares.

Ahora el Congreso está trabajando en la aprobación de decretos y de leyes que permitan la implementación, la dejación de armas, la concentración de los guerrilleros… El año pasado disminuyeron las acciones militares entre la guerrilla y el Estado prácticamente a 0%, las comunidades están más tranquilas…

Pero esto no se explica en los medios de comunicación. Los medios solo muestran lo que dicen algunos en el país con mucho poder. No van a las comunidades…

La idea es que en 6 meses la guerrilla de las FARC ya no exista como grupo armado. Eso es muy importante, vamos a tener a un grupo de colombianos que van a dejar de disparar, de asesinar, de enfrentarse al gobierno colombiano, al Estado Colombiano, de matarse principalmente entre campesinos, soldados, guerrilleros. Entrarán a la contienda política, a formar parte de la sociedad.

Y para eso tenemos que prepararnos nosotros también. Sabemos que como sector de iglesia estamos diciendo mucho y tenemos que hacerlo. No tenemos mucha voz pública porque los medios de comunicación quieren mostrar que no hay necesidad de la paz, que hay que eliminar al otro porque cometió un error, que son terroristas...

Nosotros estamos diciendo que son ciudadanos, que no han tenido oportunidades. Que se involucraron en la guerra, pero que ahora tenemos que acogernos para que tengan la oportunidad de manifestarse, de estudiar, de acceder a la salud, de acceder a la recreación, al derecho de la familia… Y también las víctimas, por supuesto, estas tienen derecho de decirles a estos hombres ¿Por qué mataron a mi hijo? ¿Porque me secuestraron? Nos parece, que la guerrilla, por lo menos en algunos lugares, ha de disculparse.

Tu donativo ayuda a las personas más vulnerables

Tu aportación es muy valiosa para que cada día más personas tengan acceso a una vida digna. Únete a la lucha contra el... Leer más

Cada aportación cuenta: hazte socio de la ONG Manos Unidas

Erradicar el hambre y la pobreza sólo es posible gracias a personas como tú. Gracias a nuestros socios y donantes,... Leer más

Firma ahora por una regulación efectiva de los minerales de conflicto

Las raíces del conflicto en la R.D. del Congo son complejas y profundas, pero se han visto agravadas por las disputas... Leer más
ONG contra la pobreza en el mundo