Los Cuidadores de la Tierra, agricultura sostenible en la Misión de Bachajón

Aunque la sistematización de los Cuidadores de la Tierra es uno de los proyectos más jóvenes de la Misión de Bachajón, los resultados que está logrando son más que destacables.

Antes de implementarse este proyecto en la Misión, en Chiapas se daban una serie de problemas que era necesario resolver: no había más tierras para repartir entre los jóvenes, se estaba dando un creciente abuso de fertilizantes y pesticidas, y la tierra ya no producía lo suficiente como para alimentar a todos sus pobladores.

Ante esta situación, la Misión se vio en la necesidad de organizar el proceso de los “Cuidadores de la Tierra”.

El objetivo del proyecto era el de promover en las comunidades de Chiapas el cuidado de la tierra a través de prácticas agroecológicas de desarrollo comunitario, sostenible, permanente e integral. De este modo, se pretendía elevar las condiciones de vida del pueblo tzeltal, y lograr que éstos vivieran en autonomía y arraigo a su tierra manteniendo su identidad cultural.

El medio para lograrlo, siguiendo con la dinámica de la Misión, se basa en la formación a los Cuidadores de la Tierra en cuatro aspectos fundamentales: espiritual (mediante la Biblia y el génesis Maya), agroecológica (enseñándoles técnicas de producción, seguridad y soberanía alimentaria), humana (fomentando su autoestima y la igualdad de género) y de identidad cultural (aplicando sus ritos y la solidaridad).

En el camino hacia su objetivo, el proyecto de sistematización de los Cuidadores de la Tierra se ha encontrado con una serie de dificultades por superar. Principalmente ha tenido que lidiar con la escasez de recursos económicos, la contaminación del medio ambiente y el hecho de que la mayoría de la gente a la que debían formar era analfabeta.

El resultado de la lucha de la Misión por llevar este proyecto adelante ha sido realmente satisfactorio. Han logrado el fortalecimiento del maíz criollo y la milpa tradicional. Además, los Cuidadores de la Tierra han fortalecido su identidad indígena, mediante la producción de alimentos sanos con un desarrollo técnico-administrativo y en igualdad de género.

Este proyecto puede considerarse todo un logro de la Misión de Bachajón, un ambicioso reto que con la ilusión y el trabajo del pueblo tzeltal va logrando poco a poco sus objetivos. 

Andrea Coll

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