-
Casma, Ancash, Peru
Perú: Finalización y Equipamiento de una planta de procesamiento de moluscos
-
Perú
PROYECTOS DE AGRICULTURA SOSTENIBLE EN PERÚ. Con tu ayuda, este proyecto de agricultura sostenible en Perú será una realidad muy pronto.
-
Tatumbla, Francisco Morazan, Honduras
Honduras: Promoción de la soberanía alimentaria en zonas rurales
-
Normand, Bas-Limbé, Haití
Los niños de Bas-Limbé necesitan una nueva escuela. ¿Nos ayudas a construir una para 350 niños?
-
Bobo Dioulasso, Burkina Faso
Burkina Faso: Construcción de un Pabellón de Estudios
-
Panamá
Ayudamos a campesinos de Panamá a salir de la pobreza extrema
-
Churcampa, Huancavelica, Perú
La comunidad de Santa Elena-Chocceparco necesita agua potable y saneamiento. ¿Puedes colaborar con nosotros?
-
Perú
Fomentamos la Soberanía Alimentaria, la Salud Comunitaria y la Sostenibilidad Medioambiental en Perú
-
Kanyakumari, India
Kanyakumari tiene una planta láctea que se ha quedado pequeña. ¿Les ayudamos a mejorarla?
-
Raisen, Madhya Pradesh, India
Proyectos de Desarrollo Comunitario - proyectos en India - desarrollo comunitario en India - desarrollo rural India - desarrollo de la India - proyectos India Ong - proyectos de Ong
Campaña LIII - La Salud, Derecho de Todos. ¡Actúa!
Noticias
Actualitat de la campanya
-
12/01/2012
-
12/01/2012
-
06/07/2011
-
16/02/2011
-
27/01/2011
-
24/01/2011
-
19/01/2011
-
18/01/2011
-
17/01/2011
-
14/01/2011
Haití necesita toda la colaboración posible
 retocada.jpg)
La situación del país caribeño sigue siendo crítica. 7.000 cádaveres han sido ya enterrados en una fosa común, y ahora se teme por las posibles epidemias y enfermedades.
Los peores augurios iniciales se van quedando cortos
“Ante este nuevo drama que enfrenta Haití escribo estas pequeñas palabras, en medio del impacto en el que nos encontramos todos. Las comunicaciones están cortadas (caminos, teléfonos, etc.)… Lo que vimos es indescriptible: muertos por todas partes y casas hundidas en todas las zonas de la capital. Ví casas y paredes caer delante de mí”. Francois Kawas, Superior de la Compañía de Jesús en Haití.
Tras el terremoto de Haití, los peores augurios iniciales se van quedando cortos. Los datos cuantitativos de la catástrofe, tanto en el posible número de víctimas mortales como en la destrucción material y la cantidad de damnificados, adquieren dimensiones dantescas. Las autoridades gubernamentales han admitido la posibilidad de que el número de fallecidos supere los 100.000, y la Cruz Roja ya estima los damnificados en tres millones (de un total de nueve que tiene el país).
Prioridad en la emergencia
En Manos Unidas nos preparamos para enviar apoyo en cuanto las circunstancias lo permitan. Debido a los severos daños en las telecomunicaciones, aún no hemos logrado comunicarnos directamente con nuestras contrapartes/socios locales en Haití, organizaciones con las que hemos colaborado en diferentes proyecto años anteriores, pero tenemos indicios de que esta situación mejorará en las próximas horas, y podremos coordinar con ellas el envío de nuestro apoyo solidario.
Las prioridades ahora, frente al peor terremoto desde hace 240 años en el país, son el rescate de las personas atrapadas bajo los escombros, y resolver la falta de agua y de lugares temporales de refugio, así como los problemas de saneamiento básicos para evitar epidemias, ya que los servicios de salud, de electricidad y de abastecimiento de agua han quedado gravemente afectados.
Cuando la naturaleza golpea a la pobreza
Las catástrofes naturales tienen consecuencias sociales mucho más dramáticas allá donde la pobreza ya es causante de muchas desdichas. Haití es un país cuya historia es una secuencia interminable de desgracias, en la que se entremezclan colonialismos, ocupaciones militares, saqueos de recursos, devastación forestal o huracanes, que lo han llevado a ser el territorio más empobrecido y abandonado de América Latina.
El modelo neoliberal, con la apertura total para la importación masiva de alimentos en años recientes, arruinó y desestructuró más aún al país que nunca pudo recuperarse de su pasado colonizado. Tal vez es ilustrativo el caso del arroz, producto de consumo básico en el que Haití era autosuficiente hasta hace pocos años, y que la apertura comercial dio al traste; ahora, la mayor parte del arroz debe ser importado.
Más de dos millones de haitianos se han visto obligados a emigrar en décadas recientes. Probablemente un millón y medio viven en Estados Unidos, y el resto, casi todos, en la república dominicana, país vecino. El envío de remesas (unos 700 millones de dólares anuales) es la principal entrada de divisas y la vía de subsistencia de millares de familias. Muchos campesinos se han hacinado en los barrios marginales de la capital Puerto Príncipe, en extrema vulnerabilidad.
Comentar en redes sociales
- Imprime
- RSS
-
¿Qué es esto?Cierra
Todos los iconos apuntan a servicios web externos y ajenos a Manos Unidas que facilitarán la gestión personal o comunitaria de la información. Estos servicios permiten al usuario, por ejemplo, clasificar, compartir, valorar, comentar o conservar los contenidos que encuentra en Internet.












